R:La idea es que las familias con capacidad de endeudamiento o que actualmente pagan un arriendo, puedan adquirir viviendas de mejor calidad, pagando dividendos similares o incluso más baratos a lo que pagan actualmente en arriendo.
Las familias vulnerables que no pueden acceder a un crédito hipotecario seguirán siendo beneficiadas a través de la modalidad sin deuda.